Jul 17 2016

Eran otros tiempos. Tiempos en los que los libros, las películas y la imaginación formaban un cocktail creativo difícil de igualar. Y así me pasé la infancia y parte de la adolescencia. De vigía. Subido al palo mayor de un majestuoso barco de vela. Un barco pirata comandado por un joven de quince años y de cuya historia el que más sabe es Julio Verne. Sin duda, una excelente escuela para saber lo que es un foque, una amura… Agotado de baldear la cubierta una y otra vez y, puedo presumir, de no haberme mareado jamás, aunque eso sí, alguna que otra que otra arcada sí he tenido, provocada por las crueldades de las que fui testigo abordo.

La Arcadia. Así se llamaba. Mucho me ha acompañado su lectura. Narrado como nadie por Verne. Cómplice de haberme enrolado también en el Nautilus, un maravilloso submarino en manos de Nemo. ¡Qué miedo me daba ese hombre! Luego le tocó el turno al Avante, un velero combinado con vapor. Vamos, una especie de Toyota Prius de la época. Ahí me tocó ir abrigado porque llegamos, con el loco Capitán Hatteras al timón, hasta el casquete polar.

Pero no todo ha sido pasar frío, en los mares del Caribe tuve la oportunidad de fondear, a bordo de La Hispaniola, en una bahía escondida de La Isla del Tesoro. Sí, el que lo contó como nadie era Robert Louis Stevenson. También bajo el mando de Conrad, hice frente a un tifón y aprendí la lección de que cuando veas acercar el vendaval, hay que quitar todo el trapo y poner proa al viento.

Me tocó remontar algún que otro río, aparte del Mandeo en día de Caneiros. Me refiero al río Congo. Remontarlo y explorar el horror. El horror que amenaza a diario al ser humano. Sin reglas. Sin leyes.

Y volví a pasar frío. Pero no con Hatteras. Me enrolé en el Endurance del glorioso y fracasado Shackleton, rumbo a la Antártida. Shackleton gran líder, tozudo empresario. Mira que querer forrarse vendiendo la exclusiva de su aventura de cruzar la Antártida… El caso es que, como cuenta magistralmente Caroline Alexander, encalló antes de llegar y solo el empeño y tenacidad de Shackleton hizo que todos se salvaran. De hecho, jamás tuve miedo. Sabía que estaba en buenas manos.

Por el mar de la aventura y del misterio me condujeron de joven… y lo siguen haciendo. He abandonado esa navegación de cabotaje de los griegos y romanos y me adentro un poco más en busca de sirenas. Tampoco temo cruzar Finisterre. La confianza y admiración por la ‘terriña’ supongo. Si los fenicios se atrevieron a cruzar todo el Mediterráneo… Si Colón hizo lo propio en el Atlántico…

Hoy me enrolo en una nueva tripulación. Una generosa tripulación. El barco se llama TeamLabs/. Mucho que aprender y compartir. Zarpa constantemente, y se alimenta del talento, generosidad y buen hacer de todos los que lo integran. ¿Capitán? Alguno lleva la ‘culpa’. Todos lo son un poco. Si hay que remar, todos reman. Si no hay viento, todos soplan.

¿Qué más os puedo decir? Pues para que lo entendáis, ahí va algo que entrecomillo y copio literal. Algo que me entregaron junto con el pasaje:

Emprende / Conecta / Transforma / Inspira / Transpira

Sé libre. Libre para elegir, pensar, vivir, juzgar, explorar, cambiar, conocer, transformar, trabajar, escuchar, esperar, conectar. Libre para actuar. Libre para aprender. Libre para crear. Libre para equivocarte. Tú eres el fuego y el agua. Tú eliges tu camino. Tú haces tu destino. Tu talento es tu energía, tu aliento, tu frontera, tu impulso, tu sentido… Tu Pasión te hace libre. Tu valor te hace diferente. Tienes la oportunidad de formar parte de un grupo único. Como tu impulso, como tu coraje. Como tu talento. Porque eres libre… Tú puedes crear tu nueva era: tu valor que se suma a mi valor que se suma al valor de otros que, como tú, se atreven a pisar donde nadie antes había pisado. Otros como tú que no temen dejar su huella en el agua. Que pueden crear, enseñar, aprender ideas que nos harán más fuertes y a la vez más humanos. Porque tú eres único e irrepetible. Elige tu lugar, cambia las reglas, impúlsate, prepárate. Crea en Equipo. Cree en tu Equipo. Emprende. Disfruta del viaje. Tú eres el destino’.

Sin duda comienza una aventura real que tiene tanto o más interés que los mares imaginados. Feliz verano y feliz singladura… Siempre!!!

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Emprendedor. 'Soñador y apasionadamente inquieto'. Cofounder @Talk2Us_ y @EstrellasyTuits. Dtor Area y Profe Marketing Digital en @IMFFormacion. Directivo @ACENOMA

(1) Reader Comentario


  1. Rubén
    29 Julio, 2016 at 12:10 pm

    Lo difícil es encontrar a tu grupo, a tu equipo, pero lo más difícil es aceptar que solo estás tú y que no hay séptimo de caballería, excepto los que te quieren. Viento en popa!!

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