Jul 07 2013

 

Como seguro que ya me habéis leído o escuchado en más de una ocasión, siempre he dicho y defendido que está crisis no es, en origen, financiera. De hecho si os fijáis, se están produciendo una serie de cambios políticos, sociales, económicos y, sobre todo de valores.

Por ponernos en situación:

· El sistema laboral que hasta ahora conocíamos no volverá. Y, es posible que sea la gran oportunidad, pero no por ello la más fácil,  para que los Emprendedores y miembros de redes simbióticas triunfen.

· Empiezan a verse movimientos en los que el dinero vuelve a la posición que nunca debió de salir y pasa a perder el protagonismo como fin: pasa a ser un medio de comprar otra cosa de valor incalculable. Nuestro preciado tiempo.

· La gente empieza a identificarse con lo que hace. Es lo que hace. Ya no busca proyectos vitales basados en estereotipos (comprar una casa, familia con perro…). Evitan cada vez más encajar en tareas que acaban generando frustración. Ahora buscan ‘diseñar una misión personal’, algo en lo que sentirse realizados… y felices.

· Los ciclos vitales, laborales, financieros… cada vez tienen más puntos de inflexión, con cambios de tendencia cada vez más frecuente. Por decirlo de alguna manera sencilla, estamos más tiempo en tránsito buscando nuestros objetivos que esperando acontecimientos.

· Se han invertido los roles. Antes lo típico era oír, ‘no puedo cambiar de carrera, llevo muchos años haciendo esto’, ‘por fin he pagado la hipoteca, ya tengo mi casa’, ‘después de 30 años en esta empresa, este año me jubilo’. Ahora es más habitual escuchar ‘me estoy reinventando’, ‘estoy a punto de darle un giro a mi vida’…

Por resumirlo en cinco puntos:

· Ni hay seguridad laboral, ni la habrá. No soñemos en futuras reformas laborales ventajosas.

· No hay seguridad en las relaciones con nuestros Amigos y conocidos.

· No hay seguridad en nuestras carreras profesionales.

· No hay seguridad académica y menos viendo que en nuestros planes de estudio Apple sigue asociándose con una fruta.

· No hay seguridad financiera: Puedes hacerte millonario con una idea y perderlo todo porque pinche esa burbuja en la que estabas metido y tú no controlabas….

Toca ser resiliente. Toca ser duro como el hormigón y a la vez maleable. Hay que crear contactos. Nada de tener miedo a realizar algo que consideramos de inferior categoría. De eso nada, no se nos pueden caer los anillos. No dejemos de aprender y formarnos. Salgamos de esa falsa rutina y ya veréis, estaremos más seguros.

¿Nadar contracorriente? Eso nos puede matar. Pero hay una buena opción. Aprovechar el zigzag de las diferentes corrientes. Nos llevará algo más de tiempo, sí, pero llegaremos.

¿Cómo podemos desarrollar la resiliencia? Pues potenciando tres ‘autos’. La autoconfianza, la autoestima y el autoconcepto. La resiliencia nos ayudará a resolver problemas complejos aunque la información que tengamos sea incompleta e incluso errónea. La clave es sentirse cómodos con la incertidumbre, marcarse objetivos temporales y crear redes en las que apoyarnos. Es aceptar, que no resignarse, y superar todos los contratiempos.

¿Nos despiden? ¿Nos separamos? ¿Sufrimos una injusticia?… ¿se nos viene la vida abajo? Tenemos tres opciones:

· Quedarnos tirados en el suelo. Llorar y añorar lo que hemos perdido.

· Recomponer los trozos y rehacer nuestras vidas como podamos, arrastrando el resto de nuestras vidas el dolor del pasado.

· Tocar el suelo con una rodilla. Sí, solo una. Ponernos en  pié, cabeza al frente y enfrentarse a la vida entre iguales. Entrar de nuevo en el campo de juego.

¿Campo de juego? ¿Un partido? El partido acaba de empezar. Sí. Esto es resiliencia y sin duda, como dijo A. Huxley, ‘la experiencia no es lo que te sucede, sino lo que haces con lo que te sucede‘… Siempre!!!

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