Feb 29 2016

… o de oca a oca y tiro porque me toca. Incluso año nuevo vida nueva… o la lista de propósitos con todo lo que queremos hacer a partir del día de nuestro cumpleaños.

El caso es que solo tengo apego a las fechas señaladas de los demás, pero porque me encanta felicitar, regalar y contagiar felicidad… y que me la contagien, ¿con un brillo especial en los ojos durante una comida? es más que suficiente. Maravilloso diría yo.

Pero también soy muy crítico con quienes solo se mueven y movilizan en este tipo de fechas con el fin de dar rienda suelta a sus festejos y dudosa creatividad. El movimiento se demuestra andando, señores!!!

Y el problema no es la fecha en sí, ojo, sino esa dudosa creatividad, a veces en forma de desinhibición.   Desinhibición cutre. Cualquier persona tienen al alcance de su mano la posibilidad de ponerse un gorro en forma de cucurucho de algún color llamativo y ponerse a soplar por un matasuegras. Sí, hasta ése del que decimos que ‘es más triste que Marco el Día de la Madre’.

Pero la cosa no es decir si es sensato o no celebrar algo de esta forma o hacerlo con la seriedad que merece incluso cuando no estamos en el momento más adecuado.

El momento del ‘reseteo’ no ha de ser Fin de Año, ¿con ese frío? ¿con tanta gente sin poder celebrar que les haya tocado algo en la Loteria de Navidad y los gastos disparados en viandas y regalos? Tampoco nuestro cumpleaños, porque dependemos de la coordinación de muchos factores que no se alinearían con nuestra fecha… salvo por cosas del azar. Siempre he dicho que ha de ser a la vuelta de vacaciones, en septiembre. Con, casualmente, ‘el nuevo curso’.

El comienzo de las cosas ha de ser mucho más serio. Su alcance es, o debería ser, muchísimo más profundo. ¿Por qué? Pues porque va acompañado de un interrogante. Un interrogante gigante: la incógnita de lo que ocurrirá al minuto, hora, día, semana, mes, año… siguientes. Es lo que hace muchas veces inaguantable la espera y que las echadoras de cartas tengan tanto éxito. Y, casualmente, ahí reside el éxito de los seres humanos como animales racionales: la excitación de lo que ha de venir convertida en anticipación (sí, esto es lo que os diferencia de vuestro perro; que es feliz y no lo sabe… y que os preocupáis por él, y tampoco lo sabe).

Y lo siento, sobre todo por mi, pero por mucho que me empeñe en querer adivinar el futuro no hay tu tía. No hay estrategia que valga. Aunque es más, también he descubierto que lo maravilloso es ser ignorante con respecto a él e irlo escribiendo poquito a poco contigo como la mejor aliada posible.

Imaginaos. Es lo que le pasa al lector de una novela. No sabe lo que ocurrirá en el relato. Aunque también es cierto que lo tiene fácil para convertirse en ‘pitonisa’ si no soporta la presión de la intriga. Pero eso es trampa!!! No vale adelantar las páginas del libro!!! Atended muy bien a todas las señales y mensajes de la lectura, y de la vida… os dará mil y una pistas de lo que pasará. No perdáis la emoción del minuto venidero. La clave es que quedéis enganchados en las primeras páginas, conversaciones, casualidades, canciones…

Y así está la cosa. Uno ha cumplido 41 hace unos días y se ha puesto a pensar… se ve que el principio de las cosas tiene esta emoción incierta y la belleza de lo que puede ocurrir. Como cuando tienes ante ti la oportunidad de ser feliz para siempre y te dejas llevar por la intriga de lo que podría suceder: ¿desembarco con todas las consecuencias?, ¿mantengo las distancias y observo?, ¿la dejo marchar?

¡Qué tres alternativas! ¡Qué diferentes caminos!

El caso es que yo ya he elegido la mía. Entrando en pista…. Siempre!!!

Related posts:

Related news


About Author


jlcasal

Emprendedor. 'Soñador y apasionadamente inquieto'. Cofounder @Talk2Us_ y @EstrellasyTuits. Dtor Area y Profe Marketing Digital en @IMFFormacion. Directivo @ACENOMA

(0) Readers Comentarios


Dejar respuesta


Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *